٩(× ×)۶

  • Vampira by The Citie,
  • My Chemical Romance,
  • A love like the one I read about in fanfics,
  • Gerard Way & Daniel Brühl

03 abril, 2026

𝓢𝓾𝓮ñ𝓸 𝓯𝓻𝓾𝓼𝓽𝓻𝓪𝓭𝓸: 𝓐𝓬𝓽𝓾𝓪𝓬𝓲ó𝓷

  Desde que entré a la pubertad he vivido frustrada por dos cosas en particular.

1. Nunca podré viajar a la realidad de Harry Potter.

2. Nunca podré ser un teen actor.

Hoy hablaré de mi tan frustrado sueño, la actuación.

Cuando era pequeña, nunca pude darle un nombre específico a lo que quería ser: un día quería ser veterinaria porque me gustaban los animales; al otro, chef porque me gustaba cocinar con mi mamá, pero siempre regresaba a las mismas acciones que solo yo veía. Mis padres tenían una cámara que me prestaban de vez en cuando; yo la agarraba y, con mis juguetes, hacía películas imitando los videos que veía en YouTube. Luego conforme iba creciendo y se me introducían programas fuera del género infantil o de la animación comencé a enforcar lo que grababa a mi propio ser alejando a mis juguetes de la cámara, era fan de los musicales como Descendientes mas no sabía que así era como se llamaban, empecé a grabarme cantando mientras actuaba y fingía que era yo la protagonista de la serie/película, sin embargo nunca quise enseñarle esos videos a mis padres, especialmente a mi mamá pues al crecer en un hogar de poco dinero mi papá solía tomar turnos más largos y llegaba hasta la madrugada cuando yo ya dormía. Me daba vergüenza pensar que mi mamá se podría enterar de lo que hacía, a pesar de no ser nada malo, me causaba mucha pena. Aquel gusto creció mucho más una vez que nos mudamos de casa y fue la pandemia poco tiempo después, tenía todo el tiempo del mundo libre y me la pasaba encerrada en mi cuarto, viviendo la pubertad y con cientos de personas en redes sociales al igual que yo centré mi atención en diversas tendencias u cosas creadas en comunidades de internet, una de ellas fue el shifting, del cual ya tengo una publicación. En un intento de viajar hacia aquellas otras realidades comencé a visualizar escenarios, actuando y realmente sintiendo las emociones del momento con ayuda de mis audífonos, un audio de TikTok y la oscuridad de mi cuarto en la madrugada. Gracias a esa etapa descubrí aquel gusto al que nunca pude nombrar concretamente.

Actuar, eso era lo que me encantaba hacer, me encantaba actuar.

Poco tiempo después de por fin descubrirlo y tener mi mente con más claridad de lo que quería ser de grande llegó una nueva ola de actores/actrices, aquellos niños que actúan desde que tienen entre seis a nueve años por fin crecieron y ahora son adolescentes, son pocos, pero su actuación forjada por años de experiencia por ser child actors es maravillosa y no tardaron mucho en obtener mucha más fama que antes. Películas como The Black Phone o series como Percy Jackson me hicieron querer ser como ellos, ser una actriz adolescente. Le rogué tanto a mi mamá que me metiera a clases de teatro, pero por cuestiones de dinero, distancia y tiempo no logró hacerlo, cuando por fin logré estar en un curso de dos meses de clases de teatro en una escuela de artes famosa de mi país estaba tan emocionada, dispuesta a dar lo mejor de mí e imaginándome en el escenario demostrándoles a todos lo buena que era. Pero para mi sorpresa no fue así, el curso estaba lleno de niños, niños a los que sus padres dejaban ahí con tal de cansarlos un poco y bajarles su energía, niños tan pequeños que no les prestaban atención al maestro, de igual forma me la pasé bien. A medio mes de que el curso terminara, el maestro convenció a mi mamá de meterme a sus clases de combate escénico, según porque había más niños de mi edad y un poco más grandes. Yo pensé que me la pasaría bien pues estaría con niños grandes, pero mala fue mi experiencia pues sufrí exclusión por parte de ellos, y aunque nunca les dije a mis papás lo que pasaban, realmente me afectó aquel mal trato que mis compañeros me dieron. Ellos tenían incluso un grupo de WhatsApp con el maestro donde se ponían de acuerdo y planificaban la obra que se haría al final del curso, pero por alguna razón siempre que pedía entrar ellos me ignoraban o evitaban el tema.

El día de la obra fue bastante malo, teníamos una falta de materiales pues la escuela a donde iba para esas clases no apoyaba en lo absoluto al maestro ni al curso de combate escénico, tuvimos que arreglárnoslas nosotros mismos, pero eso no fue lo peor, si no que cuando empezó la obra yo no duré ni los primeros tres minutos antes de "morir", era una obra de 20 minutos de los cuales 18 de ellos me la pasé en el suelo fingiendo estar muerta. Yo no decidí eso, fueron mis compañeros en aquel estúpido grupo de WhatsApp al que jamás me metieron. Al salir e ir con mis papás ellos se mostraron bastante decepcionados, no me lo dijeron directamente, pero yo en el fondo sabía que pensaban que había sido una pérdida de tiempo y no los culpo, fueron a ver a su hija actuar y solo obtuvieron dos minutos de eso. Gracias a esa experiencia y a lo caras que eran las clases y la inscripción, mi mamá decidió ya no meterme. Durante los siguientes años aquello de actuar ya era conversaciones que sabía que nunca pasarían, vivo en un lugar donde todo queda lejos, vivo en un estado que no apoya del todo el arte y mucho menos el arte teatral, todo lo relacionado con él es bastante costoso.

En mi secundaria hicieron una obra de teatro, fue en ese año de cuando terminé el curso de teatro y combate escénico, yo lo vi como una nueva oportunidad que no pensaba desperdiciar, lo di todo en aquella obra a pesar de no conseguir un papel protagonista, muchos padres de familia de otros grupos me dieron incontables cumplidos y por primera vez sentí que aún tenía esperanza en eso.

Luego pasamos a tiempo después de presentar el examen a la preparatoria, elegí la que más me quedaba cerca para no complicar el trayecto a nadie de mi familia, pocos días después en mi graduación una maestra que ayudaba a mi secundaria me comentó que había escuelas de artes donde también enseñaban teatro y eran similares a una preparatoria, cuando investigué más acerca de eso me di cuenta de que había perdido otra oportunidad. Ya no podía presentar el examen de conocimientos básicos y tampoco podía cambiarme de preparatoria a esa, aunque lo quisiera y fuera alumna de buenas calificaciones.

En estos momentos tengo 16 años, ya estoy un poco más de la mitad de mi adolescencia y a cómo va toda la cosa no creo poder ser nunca un teen actor, o ser una actriz en general. Incluso mi mamá me dijo una vez, "si yo no veo que lo quieres con toda tu alma yo no pienso pagar tanto dinero en clases como esas, me sale mejor pagarte un tutor de matemáticas que clases de actuación" y creo que ella tiene razón, tal vez jamás lo quise realmente y fue tan solo un capricho que tenía desde chiquita.

Ahora creo que hay sueños que deberían quedarse así, como sueños y nada más.