Dejando de lado mis interminables inseguridades, está el hecho de que cada semestre hay cambio de grupos, lo que significa que puede que no me toque con las mismas personas que el semestre pasado y eso me da nervios. En el 1er semestre hice una muy buena amiga, Lili, un amor de persona, pero gracias a ese cambio de grupos no estuve con ella en 2do semestre. Lo bueno es que pude hacer nuevos amigos, y ahora mi amigo Dazael, con quien más cercana me hice, puede no estar conmigo este nuevo semestre.
Ojalá pudiera elegir mi propio salón y compañeros, así no estaría tan sola cada maldito semestre.